12 de Marzo de 2010 - Abrir radio online

Entrevistas >

Pal
En los huesos

FECHA DE PUBLICACIÓN: 04/05/2009

AUTOR: César Luquero

Más sobre Pal

Herramientas Artículo

  • Visitas a este artículo: 1957
Foto: Pal

"Error de fábrica" es el tercer álbum de PAL. También es el mejor de todos los que han publicado hasta la fecha. Y con diferencia. El más creíble, convincente y divertido de los que han grabado. El que esperábamos desde hace tiempo. Una de las más agradables sorpresas que 2009 ha deparado hasta el momento.

Lo mejor de "Error de fábrica" –publicado por Limbo Starr y distribuido por PIAS– es que ha derribado las barreras que separaban a PAL de su público potencial. Ahora, el grupo manchego afincado en Madrid se expresa de forma clara y meridiana. Prefiere el grito al susurro. Contempla el error y lo asume como parte del proceso creativo. Afila sus guitarras. Embrutece los ritmos. Cambia el punto de vista. Hola, Chuck Berry; adiós, Jason Pierce. Se acabaron las especulaciones, hora de hacer rock and roll. Por fin. Carlos Toronado –cantante y guitarrista del cuarteto que completan Kike Pierrot, Pablo Carrillo y Alberto A!– nos da algunas pistas más.

Lo primero que llama la atención al pinchar vuestro disco es el sonido. Sin desmerecer los trabajos anteriores, creo hay mayor correspondencia entre lo que queréis contar y el sonido que habéis elegido para contarlo. ¿Qué os parece? Sí, creemos que es más acertado. En los anteriores tuvimos problemas para alcanzar lo que teníamos en la cabeza. Muchas de las composiciones estaban pensadas con arreglos que no tocábamos en directo y luego en el estudio te dabas cuenta de que no funcionaban como pensabas. En este hemos trabajado para sonar con lo que podían hacer ocho manos a la vez. Eso hace que suene más natural.

Para encontrar dicho sonido, habéis trabajado con Javier Ortiz, un especialista en grabaciones analógicas, sustanciales, con poco adorno. ¿Os ha enseñado algo sobre PAL que desconocierais? Bueno el motivo de trabajar con él era precisamente ese. Hacer una grabación muy directa y con buen sonido. Creemos que es una muy buena manera de grabar los brutos, pero en la mezcla si hemos procesado con algunas reverbs y compresores, para alcanzar el sonido final.
En todas las grabaciones aprendemos muchísimo, conocer a gente con otros enfoques te enriquece mucho. Y estar en una sala de control en la que no hay ordenador te abre mucho más los oídos, y te centras en lo que suena y no en la forma de la onda para ver si todo está a tempo. Javier Ortiz dice que tiene comprobado que, en el control, cuando graba en cinta, la gente de los grupos baila; y cuando lo hace en ordenador, no: sólo miran la pantalla.

Otra sorpresa agradable está en las letras. He estado repasando las de los discos anteriores y pienso que hay algunas muy valiosas, pero con las de este disco es más fácil conectar, implicarse. ¿Estáis de acuerdo? Puede ser. Son más directas, aunque también hay algunas muy automáticas. Quizás son menos poéticas.

Otra cosa que ha cambiado es la interpretación, especialmente la vocal. ¿Esa visceralidad estaba ahí desde el principio o ha ido apareciendo conforme ibais rematando las canciones? Sí. Había ganas de afirmarse con más decisión. Creo que acabamos un poco agotados de trasmitir siempre un mensaje negativo que no era del todo acorde a nosotros. En las letras del anterior disco nos centramos sólo en una parte de cómo vemos las cosas, al agrio le faltaba el dulce, así que tenía que ser la voz la que se encargara de cambiar esa energía que necesitábamos. Desde que empezamos a componer los nuevos temas, estaba esa intención.

Somos un grupo en continua búsqueda, no tenemos una formula que haya funcionado y tengamos que mantener a toda costa

Resumiendo y aun a riesgo de reducir mucho, diría que éste es el disco en el que PAL suma el "roll" a su rock. ¿Cómo lo veis vosotros? Pues perfecto. Nos encanta el rock and roll y creo que todos lo necesitamos, aunque nos gusta sumarle un poco de psicodelia porque estamos en un ambiente también muy mental y el "roll" de ahora tiene que satisfacer a nuevas neuronas.

"Canciones para el fin de una especie" era un disco apocalíptico; "Error de fábrica" es un álbum integrado, aunque sea con media sonrisa y sin bajar la guardia crítica. ¿Verdadero o falso? Verdadero.

El camino recorrido desde el primer disco a éste me recuerda al de Lagartija Nick desde su etapa mecánica-industrial hasta la actualidad. Un proceso de resta que en realidad refuerza el contenido y lo hace más inteligible y poderoso. ¿Cómo lo veis? Joder. Pues muy bien. Somos un grupo en continua búsqueda, no tenemos una formula que haya funcionado y tengamos que mantener a toda costa, eso te hace estar alerta y querer alcanzar nuevas mejoras y mejores sensaciones. Esperemos que al final del camino salgamos reforzados. Hasta ahora sentimos que cada vez lo hacemos mejor y eso creo que es porque vas hacia algo más sencillo.

Ese trabajo de simplificación se refleja también en el envoltorio del disco, que tiene mucho más aire y una tipografía con un punto punk. En los anteriores había citas de Walter Benjamín, collages y cierto horror vacui. ¿Algún comentario? Bueno creo que ambos envoltorios reflejan muy bien lo que hay dentro. Nos gustan. Este es inquietante y te invita a escucharlo sin saber qué va a pasar. En el anterior quizás los textos de dentro lo dejaban demasiado explícito y no daba lugar a otras interpretaciones, por eso queríamos que en este no hubiera más información de la debida.

Después de tantos años de trabajo, parece que habéis encontrado el mejor vehículo expresivo para reflejar vuestra visión del mundo. Dicho vehículo es primitivo y básico, pero cien por cien contemporáneo. ¿Cómo cabe interpretar esto? Pues ahí estaba el reto. Es que al final las cosas importantes son muy sencillas. En Telefónica se lo saben y lo utilizan en sus campañas, aunque nadie se las cree porque no lo hacen convencidos.

Leo en Wikipedia sobre los Cátaros: "Movimiento religioso-cultural, propulsor de un nuevo orden social a partir del ascetismo. proponía una dualidad creadora Dios –Satanás". ¿Tenéis alguna teoría sobre por qué "Siempre vuelven los Cátaros"? Porque siempre hay un orden social que no satisface a todos. Estos son muy divertidos y en pleno medioevo eran unos punkis.

Hasta ahora sentimos que cada vez lo hacemos mejor y eso creo que es porque vas hacia algo más sencillo

¿Os habéis sentido alguna vez protagonistas de la canción "Libre mercado", utilizando el "tengo bocas que alimentar como argumento? No, de momento utilizamos “tengo una boca a la que alimentar”.

"Campeón" cuestiona un concepto resbaladizo como es el de "éxito". ¿Conocéis muchos campeones tristes? Desde luego. Pero también a perdedores felices. Y a muchísimos perdedores tristes. La clave está en identificar lo importante.

"No los quiero conocer" también habla del éxito, pero hace foco en el mundo de la música pop. ¿Cuándo y a través de qué experiencias habéis llegado a dicha conclusión? Hay mucho pesao suelto. No soportamos a la gente que te vende una cosa y luego es de otra. Hay que ser más como se es. Con las gafas adecuadas eso se ve en la superficie, aunque cuidado, que lo de que las apariencias engañan también es totalmente cierto. De todas formas esta canción parte de un sueño en el que conocía a Jason Pierce y era un gilipollas. Me levanté diciendo, 'si puede decepcionar seguro que lo hará'. Luego la canción se fue para otros lados. Seguramente es una cuestión de las expectativas que te formas.

"Error de fábrica" es un disco desencantado y misántropo. ¿Hacerlo os ha curado en algo o ha intensificado los síntomas? ¡Qué va hombre! En realidad es un disco casi filántropo. Tratamos de seleccionar a los que no queremos conocer y averiguar cómo vivir entre zonas temporalmente autónomas. El repertorio es absolutamente purgativo.

Entra o regístrate para insertar comentarios.

No hay comentarios aún para este artículo. ¡Escríbe uno tú!