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Lori Meyers
Con lo fácil que es

FECHA DE PUBLICACIÓN: 03/03/2008

AUTOR: José M. Gallardo

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Foto: Lori Meyers

El caso de Lori Meyers es uno de los más peculiares y atípicos de los que se recuerdan en el mundo independiente de los últimos años. “Cronolánea” es su nuevo trabajo, un ambicioso tratado de pop versátil que les va a dar su posición definitiva en el mercado con tan solo cuatro años de carrera. Casi con toda seguridad les consagrará como uno de los grupos grandes de la independencia con aspiraciones multitudinarias de este país y además gracias a que las canciones de este disco son de mucha calidad, probablemente se lo tengan totalmente merecido.

Totalmente merecido, sí. Lori Meyers publican su tercer disco –fecha prevista de salida el 11 de Marzo- y ya es una banda realmente consolidada. Tras Viaje de Estudios y Hostal Pimodán, disco publicado en dos ocasiones en algo más de un año, una por Houston Party y la otra por Universal y superadas ya sus batallas con la industria independiente que abandonaran por la puerta de atrás tras ciertos problemas con Houston Party de los que no viene al caso hablar, Lori Meyers se dan un baño refrescante. Dos años girando, uno descansando, siempre al pie del cañón -dicen ser unos verdaderos currantes que trabajan por y para la música- y ahora de vuelta a la palestra para recuperar el hueco que dejaron pero que no ha conseguido llenar nadie en este tiempo.

No lanzamos las campanas al vuelo porque sí, una sola escucha en las oficinas de Universal en completa soledad y una conclusión, Lori Meyers lo han bordado, Cronolánea es de esos discos que formarán parte de nuestra historia reciente, por venir de quién viene, por la creatividad y pasión derrochada en su minutaje, porque el indie se da la mano con las multitudes con total armonía, porque la producción es impecable, sus temas una colección de singles permanentes y su estilo, dentro de sus particularidades y sus referentes, es muy identificable. Para ello han evolucionado en su sonido partiendo del discurso power pop que les ha caracterizado siempre pero con un toque actual que les muestra como inquietos ante una industria inmóvil, aunque no se complican la vida. ¿Qué quieres pop?, pues toma pop, todo el que quieras.

Nuestro interlocutor es Noni, que antes fuera único vocalista y compositor de la banda en la totalidad de sus canciones, que ahora cede en tres ocasiones la batuta de mando a su compañero Alejandro -completan el grupo Sergio y Alfredo- y que se ha dejado seducir por su pasión por los grandes clásicos del rock americano, adaptándolos al castellano, con sello personal. Al otro lado de la línea telefónica espera Noni, un chaval todavía que le gusta lo mismo que a todo el mundo, la playstation, los Beatles, el Fútbol, los conciertos (sobre todo los suyos) y las cañas, un artista que no está crecido y que trabaja en la música. Amable, relajado y sobre todo feliz, porque a veces eso pasa, feliz de la vida, porque como dicen en la letra de “Copa Para Dos” –una canción con mucho olor a su Granada natal- “Por qué todo es tan difícil con lo fácil que es”. Pues eso, para muestra un botón: Cronolánea, muy fácil.

Tras Hostal Pimodán y una larga gira ha habido un tiempo de descanso. ¿A qué lo habéis dedicado?
Curiosamente hasta eso tiene que ver con nuestro nuevo disco y con las letras, después de tanto tiempo, los primeros conciertos, los cambios de indie a la multi, después de reeditar nuestro anterior disco con la multi, después de una nueva gira por toda España presentando ese disco. Al final al parar, lo que queríamos hacer era retomar un poco nuestras relaciones sociales, estar con nuestros amigos, ver el fútbol, salir a tomar cañas, cosas que por la dirección que había tomado Lori Meyers no habíamos podido hacer por las responsabilidades y presiones más grandes.

¿Cuándo surge, en ese periodo de descanso, la opción de plantearos grabar un nuevo disco?
Un poco antes del verano paramos de hacer conciertos porque casi llevábamos dos años presentando Hostal Pimodán. Ya teníamos cosas compuestas porque siempre estamos haciendo cosas, teníamos mucho material donde elegir. Supongo que de ahí viene tener las cosas tan claras. Generalmente siempre es así, somos un grupo difícil, de cabezones y siempre solemos tener claro lo que queremos, pudimos hacerlo antes, incluso este verano, pero esperamos un poco.

Creo que teníais muy claro qué canciones grabar, dónde y el productor que queríais que se encargara del sonido del disco.
Teníamos una lista de productores y ya habíamos hablado con el sello, nos dieron presupuesto y escogimos los que queríamos. Al final nos decidimos por Ken Coomer que fue batería de Uncle Tupelo y Wilco, después de investigar un poco y de ver lo que había hecho y un poco como era el tío, creímos que iba a ser capaz de sacar el sonido que buscábamos. Hay una coña buena y es que con Viaje de Estudios, vino Mac McCaughan que era guitarrista y cantante, con Hostal Pimodán vino Thom Monahan que era bajista y con este ha venido Ken Coomer que es un batería, yo creo que ya podemos estar todos contentos en el grupo, porque cada uno ha tenido un poco su ración, porque en este disco, hombre todo suena muy bien, pero las bases, los bajos y las baterías, son con un sonido muy depurado que hasta a nosotros nos ha sorprendido y que además era un poco lo que íbamos buscando. He aprendido mucho de este disco, a rollo piñón durante veinte días sin descanso investigando cosas. Los productores se han implicado mucho en el disco y han opinado y aportado muchas cosas. Aunque en general ellos no han cambiado nada las estructuras e intenciones de las canciones, les gustaba todo lo que habíamos hecho. Estamos muy satisfechos con este disco.

Creo que queríais un sonido muy americano.
Sí nosotros para eso lo tenemos claro, aunque muchas de nuestras influencias sean inglesas, a nosotros los grupos de los 90 con los que hemos sentido un tirón especial o una manera especial de sentir la música ha sido con los grupos americanos. De hecho cuando nosotros fuimos a Houston Party era por ese rollo, llevábamos un rollo y una estética bastante similar al de los grupos de Sub Pop. Venimos un poco de la época Seattle, de la época Nirvana, MTV y además el sonido actual que mezclamos con nuestras influencias y que más nos gusta es el americano. Siempre era Dinosaur Jr., Built To Spill, todo este rollo de las guitarras afiladas.

tenemos tantas canciones que hasta creo que deberíamos sacar disco por año, aunque aburriéramos a la gente

Esta es una pregunta que generalmente no me gusta hacer pero en el caso de vuestro nuevo disco es inevitable porque habéis creado una nueva palabra: Crono-le-nea (risas) vaya que difícil, crono-lá-nea. ¿Qué significa?
(Risas), eso sale mejor con dos cervezas (risas), a mi con dos birras no me sale tampoco. Nuestros padres nos dicen que nos esforzamos por dar por culo y por poner las cosas difíciles como con los “Gallos Ventrílocuos” y todas esas cosas que la mayoría no lo podemos ni pronunciar, pero bueno, siempre somos muy dados a las palabras compuestas para los discos como Viaje de Estudios, Hostal Pimodán. Esta vez queríamos una palabra contundente un poco donde mezclar cosas como miscelánea, cronología, cosas que nos interesan a nosotros mucho, como las líneas de tiempo, un poco como un disco que tiene un poco de Hostal Pimodán, un poco de Viaje de Estudios, era como la línea de tiempo perfecta que expresa el recorrido de un grupo en un periodo de tiempo.

Se nota que en este disco estabais buscando el sonido de Lori Meyers. Habéis dado un paso definitivo para crear ese sonido. ¿Estás de acuerdo con esto?
Sí. Todos los grupos cuando empezamos tenemos influencias y queremos parecernos a ellas y tener el mismo éxito que tienen ellos. Luego poco a poco vas centrando más tu sonido. Cuando a un grupo como nosotros le dejan el tiempo para dedicarle sólo a la música y sólo haces música, también ahí es donde se nota la evolución mucho más, porque nosotros desde que empezamos sólo nos hemos dedicado a esto. Una de las evoluciones de los grupos es llegarte a quitar esas pequeñas influencias, que aunque sigan estando ahí, al final va saliendo tu propio sonido cada vez que compones y grabas canciones. Al final le hemos dado un toque en cada disco y gracias a ese tiempo que podemos dedicarle, al final tienes más opciones a experimentar con tu propio sonido.

Creo que el sonido de este disco es el menos clásico de todas vuestras grabaciones. Los dos anteriores tenían un regusto más retro pero este me parece un disco que suena más actual. ¿Tiene que ver con el tipo de música que habéis estado escuchando últimamente o se puede deber a otras cosas?
No, porque la música que escuchamos no creo que tenga que ver con esas diferencias. Yo en la época del disco estaba que no cagaba con Bobby Vee, con Phil Spector, con cosas que suenan más viejas. No es que escuchemos musica actual, seguramente nosotros somos de los grupos típicos que escuchan mucho más música antigua, aunque yo sigo teniendo inquietudes con cosas nuevas, grupos como Aque Duct en el que sobresale un minimoog por encima de todo, esas ideas son muy apetitosas, darle prioridad a otro instrumento en vez de hacer un punteo de guitarra, hacer algo con un moog o un sinte. Por eso hemos modernizado un poco nuestro sonido, porque nosotros llevamos experimentado mucho tiempo con ese tipo de cosas y desde Hostal Pimodán no nos había dado tiempo a reflejar todo eso, ahora teníamos muchas más ganas de hacerlo.

Tal vez por esos nuevos elementos el disco resulta muy abierto, en el que cada canción es diferente a las demás. ¿Puede ser una colección de singles con un nexo común?
Sí, es muy acertado. Además surgen de descartar muchas canciones que teníamos. Alejandro tenía ocho o nueve y yo tenía unas veinte. Somos cuatro miembros superproductivos cada uno, por una serie de factores en cada momento nos ha tocado a cada a uno tener el rol de cantante o compositor. Alejandro, Sergio o Alfredo son supercreativos, saben todos cantar casi mejor que yo pero a mi me tocó el papel porque fui el único al que se le quitó la vergüenza. Nosotros mismos fuimos muy críticos y elegimos lo mejor para nosotros y pensando en la gente a la que le gusta lo que hacemos.

En Universal estaban las cosas muy claras desde el principio porque veníamos muy afectados de una situación chunga con Houston Party

Como dices, Alejandro canta en tres temas en este disco –“Un Mundo Por Delante”, “Saudade” y “El Secreto Mejor Guardado”-, que ofrece una nueva dimensión en las canciones de Lori Meyers. ¿Qué crees que aporta a las canciones este nuevo registro?
No es sólo su voz, es que son sus canciones. Somos un grupo que pensamos en que el que hace la canción es el que mejor la va a defender, con más intensidad y rabia la va a cantar, va a sacar lo mejor de la canción. Cuando nosotros escuchamos las canciones de Alejandro fue como un subidón, sabíamos de su calidad pero siempre había estado liado con su conservatorio y no había mostrado lo que podía hacer, de hecho yo no he estudiado en mi vida composición y él sí y ya llevo dos discos, pero es que cuando escuchamos los temas lo tuvimos claro, cogimos tres de sus temas y el resto míos para completar un disco perfecto.

Lo que más me llama la atención es que es un disco muy rítmico, tanto entre canciones como en la estructura de las propias canciones. ¿Es esa una cualidad que utilizáis conscientemente?
En nuestro espíritu es algo que siempre ha estado ahí, nuestros amigos lo llaman el cambio Lori Meyers, el darle al final de las canciones una vuelta, algo que ya hacíamos en nuestros primeros discos, eso viene mucho de la influencia de grupos como Kaleidoscopie, que vienen un poco de lo progresivo y que hacen otros ritmos. Para nosotros era un poco una mezcla de hacer canciones como “La Búsqueda del Rol” que tienen un principio un poco más acústico, luego bases electrónicas en los estribillos y jugar un poco con esos cambios que son superatractivos, dan subidotes y bajones a las canciones, como la música electrónica. Luego también está Antonio que era nuestro tour manager y que ahora toca también percusiones, vamos que ahora estamos seis personas para tocar en directo todo el lío que hemos liado en el disco (risas). Hay bastantes detalles, faltan brazos pero ahora estamos los seis intentando multiplicarnos para poder hacer todo eso y los ensayos están sonando bastante guay. Hasta en la balada que es “Transiberiano” tuve que meter un cambio al final, es que no puedo ir en contra de mi naturaleza (risas).

¿Es posible que con este disco quisierais sacaros la espina de vuestros problemas con Hostal Pimodán que os llevaron a salir de Houston Party?
No, al final todo da igual, siempre que tú luchas por algo a muerte vas a tener que discutir con gente y no pasa nada. Ahora también hay cosas difíciles. Antes había que convencer a un solo tío que casi estaba ya convencido. Ahora trabajas con mucha gente, con un equipo muy grande donde todo el mundo tiene una opinión sobre Lori Meyers, todo el mundo quiere el bienestar de Lori Meyers y las cosas cambian pero en realidad este disco no es de desquite, lo que si teníamos era la espina de haber estado parados tanto tiempo. Nosotros somos un grupo demasiado productivo, tenemos tantas canciones que hasta creo que deberíamos sacar disco por año, aunque aburriéramos a la gente pero siempre es más sensato sacar los temas que tienes y no ir con dos años de adelanto a lo que has estado haciendo. La gente alucinaría con lo que Lori Meyers está haciendo ahora pero hemos tenido que grabar lo que teníamos hecho en estos años.

Los cambios de un sello indie a una multinacional. ¿Cómo los afrontáis?
Lo que tenemos que hacer los músicos es dedicarnos a hacer música, cuando tienes que tener conversaciones con los sellos tratas de tener la conversaciones más educadas posibles, eso lo hemos conseguido con Universal y creo que es lo que faltó al final con Houston Party, donde tal vez se pecó de un exceso de confianza y de amistad, todo fue al final en exceso. En Universal estaban las cosas muy claras desde el principio porque veníamos muy afectados de una situación chunga con Houston Party y por esa situación chunga decidimos marcharnos. Todo el mundo sabe como funciona el mundo de las multis, si Lori Meyer vende mañana quinientas copias del disco, Lori Meyers se va a la calle. Creo que simplemente es igual de duro que la vida real, la naturaleza es todavía más cruda porque si estuvieras en mitad de África y fueras un Búfalo tendrías que salir corriendo por patas cada dos por tres. Lo importante es trabajar, nosotros somos un grupo con mucho tesón, nadie tiene que decirnos lo que tenemos que hacer porque estamos todo el puto día en el local currando o dando conciertos donde haya que ir.

¿Cómo veis vuestra situación en el panorama nacional?. Mucha gente piensa que hay como dos ligas, en la primera estarían grupos como Los Planetas, Sidonie, Deluxe, Sunday Drivers y vosotros y en la segunda estarían el resto. ¿Cómo veis esto?
Yo veo dos ligas también, pero creo que una es la que se juega en las radiofórmulas y las que están en listas de ventas y luego está la segunda división que es más independiente y que es la que manejamos los grupos que hacemos más rock, que no nos preocupamos tanto por el producto, que hacemos nuestras propias canciones. Ese tipo de cosas son las que yo separo, nosotros cuando tocamos con los Sunday, con Deluxe o Sidonie siempre tenemos el mismo rollo que cuando tocamos con Maga o con Los Planetas, aunque estos últimos por su nivel de venta de entradas podrían estar más arriba, pero creo que en esa segunda liga estamos todos juntos. También te digo que vivimos en Granada y estamos un poco aislados de lo que se pueda pensar en Barcelona o Madrid con respecto a este tema. Creo que todos los grupos que vamos a Cotempopranea o a festivales con grupos españoles, somos todos iguales, luego lo que cobran unos o lo que cobran otros es como en una casa lo que cobra mamá y lo que cobra papá, supongo que siempre depende de las horas que le eches o la suerte que hayas tenido, es como la vida yo creo. Y sobre todo es igual al fútbol, todo va igual, los contratos, los cachés, las jóvenes promesas, todo va igual, nosotros éramos como un Robinho que ha explotado mucho más tarde que cuando le ficharon.

El Fútbol. ¿Sabes que el otro día estaba Raul del Madrid viendo a Nada Surf en la sala Heineken?
¿Raul?, ¿Raul a Nada Surf?, ¿Sí tio?, pero si yo pensaba que era un pinpín, que era más pinpiniqui, que le gustaría Malú o algo así. Que fuerte, entonces bueno si le gusta Nada Surf le podemos gustar también nosotros, ¿no?. A mi me encantaría que viniera a un concierto nuestro porque soy un poco merengón, a los demás igual no les hace mucha gracia, en el grupo hay unos cuantos antimerengones (risas).

Una canción que destaca, porque es la más diferente, es la última, “Copa Para Dos” con una guitarra española con aires un poco flamencos, al estilo del último disco de Los Planetas. ¿Es un tipo de canción que se podría repetir en posteriores discos?
Nosotros teníamos muchas tonterías hechas con toque flamenco, el que vive por aquí y toca la guitarra, aunque en principio quiera ser un americano de alma de blues y de influencias como The Band, The Byrds, Crosby, Still & Nash, siempre tiene un sentimiento arraigao del flamenco, tenemos a Morente que aquí es el más maestro de todos. No es que el siguiente disco vaya a tirar por ahí, ni de coña, esa canción queríamos que tuviera un toque más acústico de cuerdas más tipo Santana que era un poco más abierto, es como un rollo latino siempre sonando a canciones más pop, con otro tipo de influencias.

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