18 de Marzo de 2010 - Abrir radio online
FECHA DE PUBLICACIÓN: 25/09/2007
AUTOR: César Luquero
Con Watch The Fireworks, el primer álbum a nombre de Emma Pollock, no hay pérdida. Desde la primera escucha sabes que estás ante un buen disco. De los que golpean en la tripa, el corazón y la cabeza y gustan más cuanto más se escuchan. Un trabajo que neutraliza el brillante recuerdo de The Delgados sin abdicar de él.
Grabado en Chem19, el estudio propiedad del cuarteto escocés, “Watch The Fireworks” nos descubre a una excelente compositora. Magistral con las melodías, diestra con las letras y emocionante frente al micro, Emma Pollock se hace acompañar por su marido Paul Savage (batería de los Delgados y padre de su hijo de cinco años), por las guitarras de su cuñado Jamie y por el bajista Campbell McNeill, miembro de los infravalorados Aereogramme. Entre los cuatro y el productor australiano Víctor Van Vugt han esculpido canciones tan perfectas e inolvidables como “Paper and glue”, “If silence means that much to you” y “The Optimist”, cimas de un trabajo cubierto a perpetuidad por las nieves de la inspiración.
La semana previa al comienzo de una gira otoñal que contempla casi cuarenta fechas en Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, Emma Pollock se deja caer por los madriles para hablar de “Watch The Fireworks”. Lo hace con sencillez y amabilidad, sin retórica ni melindre. Sosteniendo la mirada. Tal y como esperábamos.
¿Empezaste a trabajar en el disco justo después de la separación de The Delgados o te tomaste un tiempo de respiro?
En realidad “Fortune” y “Here comes the heartbreak” ya estaban escritas antes de la separación. “Here comes the heartbreak” era una canción que no encajaba en el repertorio de los Delgados, pero decidí conservarla porque me gusta mucho; y “Fortune” la empecé a componer sin ningún plan. Compongo sin ninguna razón especial, sobre todo lo hago para relajarme. En el último concierto de los Delgados había un piano en el backstage y recuerdo que ahí ya estaba tocando “Fortune”.
Una de las cosas que más me gusta del disco es que no supone una ruptura con respecto a The Delgados. ¿La continuidad era un objetivo para ti?
Que el disco sea una ruptura o una continuación no atiende a ningún plan determinado de forma consciente. Es inevitable que haya similitudes, ya que yo cantaba y componía en los Delgados. Por otro lado, quería hacer un disco más sencillo que los de Delgados y, sobre todo, quería que el disco fuera lo más variado posible, porque esta vez sólo está mi voz. No quería un disco plano y he intentado huir de esa continuidad que citas, aunque es inevitable la similitud, como te decía.
¿Sigues implicada en Chemikal Underground, el sello que montaste junto a tus compañeros de The Delgados?
Sigo implicada, aunque ahora no trabajo en la oficina, sino que voy haciendo cosas desde casa. Durante una temporada voy a dejar de trabajar para dedicarme a la promoción y la gira de este disco, pero tengo intención de seguir cuando termine, claro.
¿Y por qué no has sacado el disco en tu propio sello?
Quería un cambio, que otra gente se interesara por mi música, opinara y tomara decisiones sobre la misma. Después de diez años de trabajo con la misma gente necesito un nuevo comienzo, refrescar las cosas.
Nunca me he sentido coartada en los Delgados, pero quizá ahora tengo una mayor necesidad de comunicación
Me llama la atención que “The Acid Test” sea el single, porque es una de las canciones que más se desmarca del resto del disco.
Desde el principio en 4AD querían un sencillo. Lo tenían claro, pensaban que “The Acid Test” funcionaría bien en la radio y Víctor Van Vugt, el productor, también pensaba que ese debía ser el single. Entiendo lo que dices, es una canción muy completa, muy apropiada como single, aunque tampoco creo que sea tan diferente a “Here comes the heartbreak” o “You´ll come around”. Aunque sí es un poco más abrasiva, sobre todo por las guitarras. Eso es cierto.
Para mí es necesario leer las letras si quiero entenderlas, así que las sensaciones que tenía en las primeras escuchas –en las que no leía los textos mientras sonaban las canciones– difieren de las posteriores. Parece un disco positivo, algo melancólico, pero en realidad no es tan alegre.
Efectivamente. Que la música sea directa no quiere decir que las letras sean positivas. Por ejemplo “Here comes the heartbreak” habla de una chica que se siente fatal y que busca un novio para compartir esa sensación de fatalidad. Eso lo hacíamos también en los Delgados, envolver una idea oscura en música alegre, y es recurso muy efectivo cuando haces canciones.
En “Adrenaline” dices que “si no hay tiempo para pensar, tampoco lo hay para hundirse”. ¿Le das demasiadas vueltas a las cosas?
“Adrenaline” es puramente literal. Mi vida es mucho más fácil cuando tengo cosas que hacer. No disfruto de los tiempos muertos, de los supuestos momentos de descanso, de las vacaciones. Eso de ir a la playa a tumbarme no me seduce en absoluto. Siempre necesito tener alguna tarea entre manos y, para relajarme puedo ponerme a ver una peli, como mucho. Leí que hay gente adicta a la adrenalina y tiré por ahí, aunque en mi caso esa adicción no tiene que ver con hacer puenting, tirarme por acantilados ni nada por el estilo. Soy feliz estando ocupada y durmiendo, que es algo que me encanta. Lo de madrugar tampoco va conmigo, me gusta levantarme tarde, pero luego estar lo más ocupada posible.
Otra de las sensaciones que me ha dejado el disco es la de que tenías muchas cosas que decir y que quizá el hecho de estar en un grupo tanto tiempo puede haberte coartado.
No es tan sencillo como eso. Nunca me he sentido coartada en los Delgados, pero quizá ahora tengo una mayor necesidad de comunicación, porque estoy sola, no tengo una banda detrás. Probablemente ha sido un proceso en el tiempo y puede que también haya algo de lo que dices.
Me gustan muchos grupos británicos. El problema está en los medios y en lo que representan revistas como el NME
¿Cuánto ha tenido que ver el productor Víctor Van Vugt en ello?
Pues bastante. Los cambios de que te hablaba han sido cosa de los dos. Hicimos una preproducción antes de grabar. Es la primera vez en mi vida que trabajo así y me ha encantado; he aprendido más sobre cómo se escriben canciones gracias a eso. Ahora escribo un poco mejor, aunque mi objetivo sea hacer canciones perfectas, en las que prevalezca el concepto de canción sobre el sonido.
Dentro de poco te vas de gira por Norteamérica, como cabeza de cartel y también teloneando a The New Pornographers. Teniendo en cuenta que a algunos artistas británicos les cuesta calar en aquel mercado, ¿qué expectativas tienes?
The Delgados obtuvimos una respuesta positiva en América y creo que este disco también la va a tener, y que será mejor allí que en el Reino Unido. En Gran Bretaña están demasiado obsesionados con los grupos de guitarras del momento, con cosas como The Killers. La industria musical británica es fofa, pero la americana es mucho más consistente, tiene prensa competente, con revistas como Spin, y hay otras publicaciones que sólo sacan un par de números al año y trabajan sin la presión de los medios británicos. La escena americana es más dinámica, hay grupos muy buenos como The Shins o Sufjan Stevens que venden bastantes discos.
¿No te interesa la última música británica entonces?
Me gustan muchos grupos británicos. El problema está en los medios y en lo que representan revistas como el NME. Sólo les interesan grupos juveniles; dudo mucho que a mí me vayan a hacer caso porque ya soy demasiado vieja para ellos. Son como el ¡Hola!, revistas de cotilleo y famoseo. No creo siquiera que ellos mismos se gusten, porque son una verdadera mierda.
¿Y el interés por el pop desde cuando lo tienes?
Desde siempre. La música pop forma parte de nuestras vidas, queramos o no. Siempre hay algún momento de tu vida que puedes relacionar con alguna canción pop. No soy nada exquisita en ese sentido; me encantan XTC, pero también el “Can´t get you out of my head” de Kylie Minogue. No tengo ningún problema con el pop mayoritario, me gustan R.E.M. y el “Toxic” de Britney Spears. Yo empecé a escuchar música en los ochenta, me gustaban mucho Depeche Mode, así que no fui una adolescente demasiado guay, me interesaban cosas mayoritarias.
¿Y qué grupo no has dejado de escuchar desde entonces?
New Order. Los conocí en el instituto, con diecisiete años. Alguien me trajo el “Substance” y recuerdo que flipé, no me lo podía creer. Esa música tan fría mezclada con melodía cálida me encantó, e incluso le vi un punto de peligro a aquello. Me gustan más que Joy Division, supongo que por las melodías, que son mejores.
¿Y qué pensaste cuando anunciaron su separación definitiva?
Que no era de verdad. ¡No me lo creo!
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anonimo
26/09/2007
the delgados rocks!